martes, 29 de marzo de 2011

cuento de sant Jordi

Araceli Segura Alonso

Sueño con tu vida

En la vida nos pasan muchas cosas, algunas son buenas y otras malas, algunas divertidas y otras tristes, y algunas son tan increibles que vale la pena explicarlas, como la que quiero explicar yo, una experiencia tan increible de creer y tan extranya de ocurrir.
Por aquel entonces yo tendria unos catorce años mas o menos, pero me creia mucho más mayor, no solo eso deseaba ser más mayor.
Enpezaré desde el principio, todo comonzó una noche después de tener una terrible discusión com mi madre, por no recuerdo bien que, me fuí llorando a mi habitación y deseé con todas mis furzas crecer, ser tan mayor como mi madre para poder decidir sobre mi vida. No me despreté hasta que no salió el sol de nuevo, y me sobró el tiempo para darme cuenta de que algo había cambiado, me levante y me mire en el espejo, lo que vi me horrorizó, mi pelo en vez de ser castaño ahora era negro y yo tenia mas arrugas en la cara – No por dios, esto no me puede estar pasando a mi, ¡si soy mi .madre!- Me había convertido claramente en mi madre, tenía su cuerpo. Desde el otro lado del pasillo oí un grito y pocos segundos después se habrió la puerta de la habitación, era mi madre, bueno mas bien era mi madre pero con mi cuerpo – ¿Que nos ha pasado?- dijo me madre – No lo se- le contesté asustada – Nos hemos cambiado nustros cuerpos- dijo ella - eso parece- le dije yo ironicamente, - No bromees- dijo mi madre claramente preocupada por la situación- Tenemos que averiguar como a ocurrido esto mientras tanto tenemos que hacer vida normal- Así era mi amdre tan segura de si misma, siempre con ideas para resolver todo. Antes de vajar al salón nos dimos un par de normas para sobrevivir, yo le explique cientos de veces con quien devia juntarse y con quien no, le explique la distrivución de las aulas en el instituto y los nombres de alumnos y profesores; ella me explicó vasicamente unos cuantos millones mas de cosa, como llevar una casa, como cuidar a mi hermano, y como funcionaba su trabajo.
Recurdo bien lo asustadas que estavamos antes de enpezar el día, esa sensació que teniamos de que nada podia salir bien, pero realmente fue mucho peor de lo que imaginamos.
Mi día fue simplemente el peor de mi vida, empece a las ocho repartiendo cartas y todo fue un caos, me equivoque cientos de veces de casa, me perdía, no me sabía las calles, en fin mi día como cartera fue realmente umillante, y a mi madre como era de esperar no le fue mucho mejor que a mi, se habia equivocado constantemente de nombre y cometia errores con las amigas, los profesores estuvieron a punto de llevarla al medico creyendo que tenía amnesia temporal, en fin un penoso, pero lo relmante sorprendente de todo esto es que duramos así una semana. Un día por la noche mi madre y yo nos quedamos un rato después de cenar, nos abrazamos, y hablamos durante horas de lo mucho que nos queriamos, en ese momento comprendi, no comprendimos lo mucho que habíamos aprendido con esa experiencia, habíamos aprendido que tadas la vidas son complicadas pero que lo eran más si no nos apollavamos , yo apredí que en realidad nunca quise ser mayor sino respetada, comprendida y ahora lo era, juntas asumimos que nunca volveriamos a ser como antes, y cuando todo lo creiamos perdido lentamente nuestros cuerpos empezaron a cambiar y volvimos a ser las de antes, no las de antes no mejores.
Y así termina mi história, mejor que como empezó.

No hay comentarios:

Publicar un comentario